viernes, 5 de septiembre de 2008

Ensayo de Reflexiones sobre la Etica.Trabajo parcial 1. Sesión 3.

Sesión 3.
Trabajo parcial 1.
Ensayo

La ética en el individuo y su repercusión social.

Hablar de ética no implica de hablar de una disciplina de la conducta humana o de las normas que engloban un comportamiento moral como se vería desde el punto de vista de la conciencia, de los hechos. Hablar de ética es ir más allá de lo tangible en el comportamiento del ser humano como género y como parte de una sociedad cambiante en un mundo de globalización mundial.

En el presente documento, presentaré un análisis y reflexión, haciendo referencia a los argumentos y puntos de vista en los trabajos de Edgar Morín llamados “Los siete saberes necesarios par la educación del futuro”, así como en el Capítulo XVII El plagio en el trabajo científico, en “Formación de investigadores educativos” de Raúl Rojas Soriano.

En primer término, ambos autores hacen referencia al contexto ideal en el marco de la investigación educativa y de la visión a futuro que en materia de educación, es necesario y creo que hasta urgente en torno a la sociedad de la que formamos parte y de la que evidentemente somos responsables en sus avances y limitantes, en sus debilidades y fortalezas, que de manera natural e instantánea nos colocan en un nivel o rango con relación a las sociedades de otras zonas geográficas, pero que en lo general, se nos considera como sociedad, un ente de género en el planeta como lo menciona Morín (1999).

La ética tiene que ver con la conciencia, lo que significa que forma parte de las culturas y de las comunidades sociales en general. La ética humana de acuerdo con Edgar Morín supone la decisión consciente y clara de lograr la humanidad en nosotros mismos y en nuestra conciencia personal. Sin embargo, esta es una aseveración que de existir, de aplicarse realmente, el vínculo que este mismo autor afirma que hay entre individuo – sociedad – especie, realmente afectaría la condición humana tanto en lo ético como en lo moral, lo que permitiría un medio mucho muy diferente al que actualmente tenemos, que se debe precisamente a los hábitos y las costumbres que en ese sentido hemos fomentado a lo largo de la existencia de las generaciones humanas.

Particularmente, me ha parecido más que importante e interesante el estudio hecho por Morín, verdaderamente determinante en el sentido tanto de la ética humana, como de la conciencia que de ello emerge en los ámbitos: personal, familiar, laboral, social e incluso como género, de ahí la relación inseparable que marca y recalca Morín entre individuo-sociedad-especie, que indudablemente nos conduce también a una reflexión de manera general que desde luego afecta toda la especie humana de este planeta tierra.

Además de ser interesante y determinante este tema, es tan amplio y fascinante en sí mismo, como en lo que le rodea y en lo que repercute; me refiero con ello a todos los ámbitos en los que se desenvuelve y desarrolla la sociedad actual, pasada y futura. Sin embargo, lo humano me parece que es el principio, el fin y el medio para la transformación y afectación de todo lo demás.

En lo personal y sin hacer referencia a ningún autor, toda aquella conciencia y ética que recae en la conducta humana, promoverá reacciones y acciones que afecten cada uno de los ámbitos y aspectos en los que interviene y participa el ser humano como ente social, como individuo que forma parte de una sociedad cuyos usos y costumbres van siendo afectados continua y permanentemente por factores internos y externos, propios y ajenos, que van creando una mentalidad incluyente o excluyente a los sucesos diarios que evidentemente van marcando una historia de la humanidad como especie humana, como género, como una totalidad, como una realidad en este planeta, en este mundo globalizado y afectado por todo cuanto ser humano hace o deja de hacer en este territorio o en algún otro más o menos lejano.

Esa conciencia humana de la cual está hambrienta nuestra sociedad, nuestra especie y nuestro planeta, parte o debe partir de lo particular a lo general, tal cual lo se manifiesta en esa estrecha relación que ha marcado Morín (1999), entre el individuo, la sociedad y la especie. Aquí cabe señalar que si todos participáramos con nuestro granito de arena dentro de la sociedad a la que pertenecemos, seguramente habría en el ámbito de lo personal-individual, mucha más solidaridad hacia nuestros semejantes, respeto entre nosotros mismos que indudablemente generaría menor violencia, menor inseguridad, menor número de familias desintegradas, en fin, en mil cosas más en lo que tendríamos un mundo mejor para nosotros y para las generaciones venideras.

La sociedad actual, sin embargo se ha visto envuelta y afectada por un sin número de agentes externos e internos, que ha originado una menor convivencia humana, que han restado lo esencial de lo humano debido a la influencia de distractores que alteran o modifican la comunicación entre los individuos y entre las sociedades, aunque antagónicamente Morín dice que la comunicación triunfa, ya que el planeta está atravesado por redes de Internet, faxes, teléfonos, celulares, módems, etc.

Lo anterior nos permite hacer una reflexión acerca de la comunicación, sin embargo y desde mi punto de vista y con base en lo estudiado sobre Morín, esto además genera la pauta entre lo conocido y lo desconocido, entre lo propio y lo ajeno pero desde el sentido individual; y me refiero a que antes de nombrar lo general, retomemos lo particular en el entendido de que el individuo en nuestro principal tema de estudio.

La ética y la comunicación abordadas en este documento, nos conducen a inferir en otro ámbito; primero, a partir de un conocimiento propio, de una conceptualización y de una identidad, que permita al individuo, además de conocerse a sí mismo, delimitarse y saber con exactitud en qué lugar se encuentra, cómo comunicarse con los demás y determinar su postura de ética y de conciencia individual. En ese sentido, se encontrará en condiciones de formar parte de un grupo, de una sociedad, al conocerse primero a sí mismo para conocer a los que le rodean y entablar así una comunicación y comprensión a los que le rodean.

Sin embargo, considero que una situación que determina tanto la ética individual como la ética en la sociedad, es la identidad que el propio individuo concibe de sí mismo y la proyecta hacia los demás dentro de un grupo social y/o comunidad determinada, lo que por consiguiente afecta de manera general a nuestro planeta. En ese sentido, “la práctica mental de auto examen permanente de sí mismos es necesaria, ya que la comprensión de nuestras propias debilidades o faltas es la vía para la comprensión de las de los demás”. Morín (1999). Por tanto, la identidad y el auto examen son elementos que se encuentran íntimamente relacionados en la ética que rige primero nuestras vidas personales que a su vez permite definirnos como seres socialmente aceptados en los diferentes roles en los que participamos.

Por otro lado, la ética de la comprensión que juega un papel determinante en la prospectiva de generar un ámbito de conciencia; es decir y quiero entenderlo así: para que exista conciencia tanto en el individuo, en primer lugar debe haber un reconocimiento de identidad hacia uno mismo, lo que nos permitirá según Morín, una comprensión de nuestras propias debilidades para que de este modo estemos en condiciones de comprender las de los demás. Por tanto, este proceso nos creará un ambiente de confianza que conducirá a la conciencia, tanto individual, social y que culminará en un beneficio sobre la especie en general.

Son tantas las reflexiones que podemos hacer acerca de las aportaciones de esta autor con relación a los siete saberes necesarios para la educación del futuro, en el sentido de hacer precisamente una reflexión cuyo un orden de ideas, ofrezca propuestas o innovaciones que permitan promover la conciencia ética en los ámbitos: personal, familiar, profesional y como investigador.

Con relación a lo descrito anteriormente, se ejemplifica el orden o el proceso ideal sugerido para motivar al individuo y a la sociedad a generar o promover un sentido de conciencia ética que repercuta en lo profesional y en el área de investigación; sin embargo, en este último punto, “la falta de una verdadera formación como científicos conduce a apropiarse de ideas, información o aportaciones de diversos autores” Rojas (1992), que es muy vidente se refleja en nuestros tiempos.

Aquí está en juego la tolerancia, en esa serie de necesidades en los que individuo y sociedad necesitamos redoblar esfuerzos para crear un futuro mejor para las próximas generaciones; sin embargo en el sentido de la investigación, es más bien un programa institucional que permita abatir las necesidades metodológicas de los investigadores, así como de docentes y alumnos que promueva la creación de un proceso sistémico y metódico en beneficio de apoyar y formar investigadores cuyo objetivo sea aportar nuevos conocimientos a la sociedad y a la propia comunidad científica.

En lo particular, considero que podemos crear una mejor sociedad en tanto podamos y decidamos convertirnos en mejores individuos



REFERENCIAS
Morín, E. (1999). “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro”. Correo de la UNESCO.
Rojas, R. (1992). “Formación de investigadores educativos”. Edit. Plaza y Valdés, México.

No hay comentarios: